Jesse Brooks es uno de los activistas más reconocidos en San Francisco y del Área de la Bahía. Este popular fotógrafo y periodista ha aparecido en varias campañas, documentales, y conferencias en contra del estigma al VIH, y también sirve como Periodista de Salud para el periódico Post Newsgroup. Después de que conquisto a su drogadicción y homofobia interna, comenzó a utilizar su plataforma como artista para movilizar la comunidad Afro-Americana y LGBTQ en el área y de lejos.
Jesse nació en Los Ángeles, CA, y se mudó a Oakland cuando tenía 8 años. Después de que se graduó de la secundaria Oakland Technical High School, Jesse comenzó a explorar su atracción a hombres. El homicidio de su amante de 7 años lo mando a buscar maneras como de cómo seguir adelante. Sin ser abiertamente gay, y sin apoyo social, se dedicó al alcohol y las drogas. Mientras que su drogadicción causo problemas en su nueva relación de varios años, su pareja se puso bien enfermo. Pero jamás había compartido porque estaba enfermo por el estigma asociado. Jesse recuerda su pareja preguntándole, “¿Me pregunto si tengo SIDA?”, y en otra ocasión, “¿Si tuviera SIDA, todavía estuvieras conmigo?” Mirando atrás, Jesse dice que estas fueron señales de que su pareja le estaba tratando de admitir que era VIH positivo, pero que la neblina causada por su drogadicción lo hizo ciego. Mientras que su salud empeoró, Su pareja lo urgió que se hiciera la prueba del VIH.
Cuando murió su pareja, Jesse se encontró en un estado tan bajo que se interno en un centro de tratamiento para abuso de drogas. El centro exigió que se haga un examen de VIH, y fue ahí donde se dio cuenta que era VIH positivo. Mientras que sus compañeros de vivienda en el centro le aseguraban que todo iba a salir bien, Jesse pensaba diferente; su pareja acababa de morir de SIDA y dos años antes su hermano murió de SIDA a pesar de tomar el tratamiento-Zidovudine. Con la idea que muerte era inminente Jesse recuerda recayendo, y dijo “Si me voy a morir, me voy a endrogar hasta que este fuera de este mundo.” Años paso atrapado por su drogadicción pero un día, se dió cuenta cuanto tiempo había pasado, y de que todavía no había muerto. Después de unas cuantas recaídas de a la sobriedad, una nueva carrera en servicios de VIH, y una nueva relación, Jesse comenzó su vida de nuevo.
Su película, “La Ceremonia”, que documenta su decisión a tener una ceremonia de compromiso con su pareja, lo provoco a ser honesto de su homosexualidad con su familia y el mundo. Mientras el anuncio de su verdad, encontró fuerza y paz. “Eso es la cosa de la muerte, no puedas salvar tu cara y tu culo a la misma vez. Por eso me preocupe en salvar mi culo, por medio de vocalizar quien soy y cambiar los pensamientos negativos de lo que es ser un Afro-Americano y gay viviendo con VIH.”
Ahí fue cuando Jesse comenzó a hablar sobre su experiencia como un hombre Afro-Americano, gay y VIH positivo para audiencias y apareció en varias campañas relativo al estigma al VIH. Estas campañas también afectaron como el mismo se vio. Jesse dice, “Antes revelaba para dar oportunidad de saber se me querías o no. Ahora, revelo mi estado de primeras para no perder mi tiempo con alguien que no me va aceptarme por completo.”
Jesse entiende que ser honesto de su sexualidad es un privilegio que no todos tienen, pero el cree que el miedo de ser rechazado puedo sombrear el apoyo que pueda existir. “Cuando tomas la decisión de ser honesto de tu sexualidad, tienes que estar listo a saber de que no todos te van a aplaudir. Pero lo que cambio para mi es que la mayoría de la gente si me aplaudieron. Solo pocas personas no me apoyaron. Antes, me enfocaba en los que no me apoyaban, ahora me enfoco en el grupo de personas que me apoyan y dicen ‘¡Vamos Jesse!’
En contando su historia, Jesse espera ser un ejemplo para generaciones de hombres Afro-Americanos que identifican como gay del futuro. “Cuando fui joven, nunca vi a nadie como yo que me hiciera sentirme cómodo. A veces, me sentía como que si no fuera miembro de la comunidad Afro Americana o la comunidad LGBT, estaba perdido. Hay jóvenes que están buscando un ejemplo como yo, y Yo quiero ser ese ejemplo para ellos. ”

