Help Fight HIV

Claudia Cabrera

Claudia Cabrera comenzó a trabajar en prevención contra VIH cortamente después de llegar a los Estados Unidos. Nativa de la ciudad de Guatemala, Guatemala—Claudia llego a San Francisco en el 2001. Rápidamente encontró refugio en el Instituto Familiar de la Raza (IFR), una organización basada en la comunidad que ofrece servicios de salud que son culturalmente comprensivas. Sobre el curso de su viaje a San Francisco, Claudia ha quedado sin hogar varias veces porque ha sido expulsada de su casa por su identidad de género. Claudia primero atendió el programa para chicas trans en IFR—un grupo de apoyo interactivo para mujeres transgenero—en antes del ano, consiguió un trabajo como educadora de salud en IFR mismo—su nueva familia.
 
Hoy, Claudia es la coordinadora de servicios transgenero para Si a la Vida , quien provea servicios de VIH integrados para las comunidades que los necesita. Aunque muchos clientes vienen para servicios que no son asociados con VIH, como servicios de migración, terapia de hormonas, o información para acceso a cuido medical—Claudia enfatiza la importancia de prevención contra VIH a cada cliente. Hay veces que su posición la exige a cumplir con miembros de la comunidad donde están. Regularmente atiende sitios donde las mujeres trabajan en cambio de sexo, donde distribuye condones y habla de maneras en que se pueden proteger—como forma de reducción a riesgo.
 
Claudia cree que hay problemas más grandes que tienen que ser dirigido en orden de servir mejor a las mujeres transgenero. Para comenzar, ella nota, salud mental entre la comunidad trans es algo que es pasado por alto y bastantemente estigmatizado—particularmente en el reino de autoestima bajo y depresión sin tratamiento. Mucho de los clientes con que trabaja han sido expulsadas de su casa de edades jóvenes y en consecuencia nunca terminaron sus estudios. La ausencia de oportunidades para educación para muchas de estas mujeres de edades jóvenes tiene efectos negativos que duran por mucho tiempo como la falta de oportunidades de empleo. En el nivel institucional, Claudia cree que las autoridades de la ley necesitan mejor educación y entrenamiento en como involucrarse con mujeres trans; y también el problema sobre alojamiento o vivienda se necesita aclarar mejor.
 
Desde que llego a San Francisco de Guatemala, Claudia se mantiene devotada a su comunidad. Como una persona refugiada por razones políticas, ella entiende las dificultades que muchos pasan cuando dejan su país nativo y tener que navegar un país nuevo y extraño, especialmente como una mujer trans. Espera que todos algún día entiendan que su identidad no es algo que escogió, "Nosotras sentimos, lloramos, tenemos familias. La gente piensa que escogemos quien somos. Ser trans es como el color de mis ojos. Así nacimos."